28 Nov 2013
noviembre 28, 2013

LIMPIEZA DE BROCHAS Y UTENSILIOS

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Cómo limpiar brochas, rodillos y utensilios después de pintar

Para que en el futuro los resultados sean buenos es importante que queden bien limpios los utensilios que utilicemos.

Hemos terminado nuestro trabajo de pintura y limpiar brochas, rodillos y demás utensilios se debería hacer justo después de que los terminemos de usar. Si no lo hacemos, no estarán en condiciones óptimas la próxima vez que los queramos usar.

Si van a ser utilizados en un período corto de tiempo, por ejemplo para ir a comer o por la noche bastará con colocarlos dentro de recipientes con agua limpia (en el caso de pintura plástica) o con aguarrás (en caso de esmaltes sintéticos), procurando que queden sin apoyar sus cerdas o fibras, para que no se deformen.

Cuando apliques algunos productos químicos, como decapante por ejemplo, te recomendamos utilizar brochas económicas que puedan limpiarse y guardarse exclusivamente para dichos trabajos o que puedas desechar una vez utilizadas.

Consejos: limpiar los utensilios para pintar

Cuando compres la pintura, consulta las instrucciones con respecto a la limpieza para que puedas adquirir el disolvente adecuado.

Los utensilios se deben sumergir en el líquido apto para diluir la pintura que se trate (agua o aguarrás) hasta que se aprecie que no hay rastros de pintura. Los esmaltes se eliminan con aguarrás, trementina o disolvente universal. Sin embargo, las pinturas plásticas se eliminan diluyéndolas en agua.

Un buen truco para brochas y rodillos, es limpiarlos encima de hojas de papel de periódico hasta eliminar la pintura, asimismo ve sustituyendo las hojas para que no se vuelvan a impregnar de pintura.

A continuación, para terminar la limpieza tanto si se ha utilizado agua o disolvente, todos se sumergen en agua jabonosa o con detergente doméstico, frotando, escurriéndolos y aclarándolos. Especialmente en el caso de brochas y rodillos que se han limpiado con aguarrás o disolvente, se debe lavar muy bien con agua y jabón, enjuagando prolongadamente para quitar todo resto de ese producto.

Sólo queda dejarlos secar.